lunes 27 de septiembre de 2021 - Edición Nº834

Sector Inmobiliario | 31 jul 2021

Comprar en pozo

Miedo a la "obra eterna" y otros riesgos que evaluar

El bajo costo de construcción abre posibilidades para el mercado inmobiliario. Qué hay que tener en cuenta antes de hacer un desembolso.


La inversión en ladrillos es una de las más comunes a la hora de buscar activos que preserven su valor. Y dentro de las opciones que ofrece el mercado de real estate, la compra de propiedades desde el pozo es una de las más atractivas, por la posibilidad de financiamiento y, en la actualidad, por los precios de la construcción.

Sin embargo, como toda inversión, la compra de inmuebles desde el pozo no está exenta de riesgos. La posibilidad de que la obra no se termine o no avance a la velocidad prometida, que el desarrollador no consiga los fondos suficientes o que la situación económica del país complique las cosas son los temores más comunes que expresan los compradores.

"A pesar de que es un mercado sólido, comprar desde pozo tiene riesgos. Según la etapa de comercialización será mayor o menor. A menos avance de la obra, mayor riesgo, pero también ese es el momento en el que más oportunidades precio se encuentran", dice Francisco Altgelt, presidente de Altgelt Negocios Inmobiliarios.

El especialista agrega que el mercado actual está compuesto mayormente por inversores. En menor medida se pueden encontrar por consumidores finales que recurren a este tipo de operaciones como una manera de conseguir financiación frente a la falta de créditos hipotecarios.

Para minimizar los riesgos a la hora de decidir es importante mirar el track record del desarrollador. Si es una compañía con la solvencia suficiente para fondear sus propios proyectos o si en obras previas cumplieron con los plazos de entrega, se puede tener algo de certeza sobre las posibilidades de éxito.

"Hay que tener en cuenta que hay muchas oportunidades en el mercado. El costo de construcción sigue siendo bajo y seguirá así por un tiempo más. Y muchos desarrolladores necesitan inversores para comenzar, continuar o finalizar sus obras. El que está líquido puede obtener un buen descuento", señala Miguel Di Maggio, director general de Inmobiliaria Depa.

El problema, agrega, es que muchos inversores que pagaron hasta US$ 3000 por metro cuadrado por un desarrollo en Núñez antes de la pandemia vieron que meses después el precio bajó hasta U$S1.800. Entonces, son reacios a ingresar en proyectos que, suponen, podrían ofrecer mejores oportunidades en el futuro.

A pesar de esto, el precio sigue siendo uno de los principales pros que ofrece hoy la compra desde pozo. A este se le suma la posibilidad de financiación que los consumidores finales no encuentran en otros segmentos del mercado inmobiliario. Por el contrario, meterse en un proyecto con poco nivel de avance supone un riesgo. El desarrollador puede no llegar a conseguir el fondeo necesario.

"También hay que tener en cuenta que muchos no quieren invertir porque la economía argentina no les genera confianza. La falta de un plan económico es un freno y eso quedó claro con el blanqueo, que tuvo muy baja aceptación", concluye Di Maggio.

Fuente: El Cronista

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