jueves 18 de agosto de 2022 - Edición Nº1159

Sector Inmobiliario | 28 jul 2022

Mercado inmobiliario rural

La suba blue provocó un cambio de escenario

La compraventa de campos sintió el impacto del incremento de la divisa paralela, según admitieron operadores de la actividad


“Un mercado que venía con buena dinámica y un nivel alentador de actividad entró en un compás de espera”. Con esa frase, Juan José Madero, director de la División Campos de LJ Ramos Brokers Inmobiliarios, describió la situación del sector inmobiliario rural. En el rubro coinciden que el año comenzó con mejores perspectivas que el anterior, con el regreso de importantes operaciones. Pero en las últimas semanas la suba del dólar blue provocó un cambio rotundo de escenario.

“Veníamos con una buena actividad de consultas, recorridas y respuestas a publicaciones de operaciones de mediana a gran envergadura, arriba de los US$5 a US$10 millones, que había significado la vuelta de un inversor que hasta principio de año no estaba en el mercado. Pero la semana pasada, con la disparada del dólar y la inestabilidad económica, hubo un batacazo, se retrajo abruptamente la demanda y la oferta quedó en signo de interrogación”, indicó.

Un repunte

En efecto, luego de dos años difíciles, hubo un repunte en el mercado, que estaba “en un piso de precios respecto del mundo”. En esa línea, en la actividad observan que el inversor “apuesta a que el año que viene haya un cambio de gobierno y una política más racional para el sector”.

“Entendieron que estar líquido en dólares no es una buena colocación y ahí es donde empezaron a volcarse los actores a comprar campos”, señaló sobre el comportamiento que se vino observando.

En un informe, la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR) señaló que el “Índice de actividad del mercado inmobiliario rural” (InCAIR) de junio fue de 35,75 puntos, lo que mostró una pequeña mejora respecto a mayo, que había sido de 35,69 puntos. Pese a esa situación, se alertó sobre un freno a la tendencia de alza. La cámara elabora ese indicador en base a consultas, publicaciones de venta de campos, operaciones.

Desaceleración

Al igual que Madero, desde la cámara apuntaron que esa desaceleración que se observó en la actividad fue como consecuencia de diversas situaciones políticas y económicas.

En rigor, indicaron que “se evidenció que la falta de gasoil y de lluvias atentaron contra la campaña y el ánimo de los productores”. Asimismo, remarcaron que “la creciente brecha cambiaria también fue un contrapunto negativo para el sector”.

No obstante, aclararon que el mercado inmobiliario rural “debería continuar en estos niveles de actividad, sostenida por el valor de los granos, la inflación mundial y el valor actual de la tierra”.

En cuanto a los alquileres, expresaron que nuevamente la demanda de campos agrícolas quedó insatisfecha, pero con la novedad de que este año la tendencia se replicó en los ganaderos. “Hoy no hay campos disponibles, la demanda excede a la oferta”, se indicó.

Un mercado más activo

Para Roberto Frenkel Santillán, presidente de Bullrich Campos S. A, hay un mercado “más activo” y, a su vez, “más selectivo”. Sobre lo primero opinó que “hay ganas de invertir” por los precios internacionales favorables y porque “el alquiler es una buena renta”. Sostuvo: “Se alquilan bien fácil, de contado en dos o tres cuotas en dólares o kilos de soja”.

Siguiendo esto, agregó que es selectivo porque “hay mayor demanda de campos agrícolas buenos, principalmente ubicados en la pampa húmeda”, mientras se registran “mucho menos operaciones por campos marginales y ganaderos”.

En este contexto, alertó: “Hasta tanto el dólar no tenga un valor razonable, no haya medidas concretas de orden nacional, la situación de cierta forma se paraliza”.

Fuente: Bank Magazine

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