viernes 14 de junio de 2024 - Edición Nº1825

Negocios | 27 oct 2023

Espectáculos

Jennifer Lopez vende su casa de Bel-Air, con lago, playa y un anfiteatro para 100 personas por 34 millones de dólares

La artista puso a la venta la propiedad en febrero cuando se mudó con Ben Affleck a una mansión aún más grande en Beverly Hills


En 2016, Jennifer Lopez">Jennifer Lopez era una mujer soltera en un momento álgido de su carrera. Tuvo un romance breve con el bailarín Casper Smart, acababa de grabar una película, Obsesión, era productora de una serie y protagonista de otra, y jurado de otra temporada en el concurso musical American Idol. Diseñaba zapatos. Era una voz autorizada contra Donald Trump.

Se había separado de Marc Anthony, el padre de sus hijos, cinco años antes (de hecho, él se había casado y vuelto a separar), y mantenían una relación cordial. Y, con dinero en el bolsillo, decidió comprarse una casa en las colinas de Los Ángeles. Nada menos que en la lujosa Bel-Air, la exclusividad dentro de la exclusividad. Una zona llena de mansiones rodeadas de árboles, donde cada casa está tranquila y aislada. Un nuevo hogar para una nueva vida, que le costó 28 millones de dólares. Un hogar que ahora no lo es: su vida es otra, se ha mudado y la vendió, por nada menos que 34 millones de dólares.

Este 2023, Lopez ya no vive en ese hogar. Desde principios de 2017, la artista mantuvo una relación con el deportista Alex Rodríguez, que terminó cuando ella volvió a conectar en 2021 con Ben Affleck, con quien había salido 20 años antes. Se casaron en 2022 y se fueron a vivir juntos.

Se desconoce quién compró la lujosa y amplia mansión. Carolwood Estates, la agencia que se encargó de la transacción, habla de “un comprador misterioso”. Lopez, a su vez, se la compró en 2016 al matrimonio formado por la actriz Sela Ward (House, CSI: Nueva York) y el empresario Howard Sherman.

La casa fue construida en el año 1940 sobre un diseño del arquitecto Samuel Marx, aunque desde entonces ha pasado por varias reformas que le han dado un aire de campiña francesa y que han convertido a la madera y la piedra en protagonistas.

Estructurada en distintos niveles, cuenta con un amplio salón con ventanales hacia los árboles y una escalera de caracol, una biblioteca forrada en madera, una enorme cocina con dos islas de mármol, una decena de chimeneas en el interior y el exterior, una sala de billar y juegos con un bar y un gran gimnasio completamente equipado.

Así que sus respectivas casas se quedaron vacías y decidieron venderlas. Affleck se deshizo de la suya este pasado agosto por 30 millones. En el caso de Lopez, la sacó a la venta en febrero de este año por 42,5 millones de dólares, después la rebajó a 40 y ahora acaba de deshacerse de ella por 34, con 32.400 metros cuadrados —un espacio muy grande para una zona como Bel-Air—, 1300 metros construidos, nueve habitaciones, doce baños y medio, un cine para 30 personas, un teatro donde caben más de 100 espectadores y un lago privado con playa de arena.

La casa, de tres plantas, da a una pileta (calefaccionada) y un jacuzzi, y además cuenta con distintas fuentes y estanques distribuidos por toda la propiedad. En esos terrenos también hay una casa de invitados y un gran garaje para 30 vehículos, así como un espacio auxiliar con una cocina completa, un anfiteatro donde pueden sentarse más de 100 invitados, una zona para hacer hogueras y el lago con playa y duchas.

Hace unos meses, Affleck y Lopez se mudaron a una mansión en Beverly Hills que compraron por unos 60 millones de dólares, con 12 dormitorios y 24 baños.

La casa llegó a costar 135 millones, considerándose la más cara de todo el condado de Los Ángeles, pero lograron una impresionante rebaja en el precio. También tiene cine, sauna, sala de masajes, bodega y sala de whisky, canchas de básquet y picketball, gimnasio, casa de invitados de dos dormitorios y una pileta exterior de 47 metros de longitud, al parecer la más grande Beverly Hills, según indicaron varios portales inmobiliarios.

FUENTE: LA NACION

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