Sector Inmobiliario | 23 may 2026
en Vicente López
Salió a la venta un penthouse de U$S8 millones, una de las propiedades más caras del GBA
La propiedad está ubicada dentro del complejo Al Río y tiene 568 metros cuadrados, rooftop privado y vistas al Río de la Plata. También se ofrece en alquiler por U$S30.000 mensuales y las expensas rondan los $5 millones.
El mercado premium volvió a mostrar hasta dónde puede llegar el segmento más exclusivo del Real Estate argentino. Un penthouse que también es tríplex (distribuido en tres niveles) ubicado dentro del complejo Al Río, en Vicente López, salió a la venta por u$s8 millones y se convirtió en una de las propiedades más caras disponibles hoy en el Gran Buenos Aires (GBA).
La unidad tiene 568 metros cuadrados totales, 8 ambientes, cuatro dormitorios en suite, cuatro baños, tres cocheras cubiertas y una terraza privada con quincho vidriado, parrilla e hidromasaje. Además, también se ofrece en alquiler por u$s30.000 mensuales, mientras que las expensas rondan los $5 millones por mes.
El departamento se ubica sobre Avenida del Libertador al 100 (ni bien se cruza la avenida desde el lado de CABA hacia provincia), dentro de uno de los complejos residenciales más reconocidos del corredor norte. Al Río fue diseñado por el estudio MSGSSS —integrado por los arquitectos José María Sánchez Gómez, Justo Solsona, Manuel Santos, Rafael Viñoly y asociados históricos del estudio— y se consolidó como uno de los desarrollos más emblemáticos de Vicente López por su combinación de residencias premium, oficinas y espacios comerciales frente al Río de la Plata.
Allí conviven varios inmuebles, incluso en un edificio de oficinas lindero (inaugurado en septiembre de 2013) funciona la redacción del diario La Nacion, una de las publicaciones más antiguas del país.
Un formato casi inexistente en el mercado
“Se trata de una de las propiedades residenciales más exclusivas que hoy ofrece el mercado premium argentino“, describió Valentino Ragolia, especialista en propiedades premium en zona oeste y participante de operaciones de lujo en Buenos Aires, quien comercializa la unidad a través de Valentino Ragolia Bienes Raíces.
Según explicó, el principal diferencial del inmueble radica en un formato muy poco habitual incluso dentro del segmento de ultra lujo. Comentó: “No existe otro tríplex de este tamaño y de esta manera. Es una mezcla entre casa, penthouse y amenities privados dentro de un mismo lugar”.
La propiedad se desarrolla en tres niveles conectados por ascensor privado y combina espacios sociales de gran escala con sectores íntimos completamente independientes. El living principal incorpora un hogar suspendido revestido en mármol Calacatta, mientras que el comedor fue diseñado para 16 personas.
A eso se suma una barra revestida en cuarcita Taj Mahal con bodega de doble temperatura, cava para más de 50 botellas, dos cocinas completas y amplios balcones con vistas abiertas.
“La unidad logra algo difícil de encontrar en este tipo de edificios: integración entre interior y exterior, amplitud real y visuales panorámicas tanto hacia la ciudad como hacia el río”, explicó Ragolia.
Materiales importados y diseño de alta gama
El nivel de terminaciones aparece como otro de los ejes centrales de la propiedad. Según detalló el broker, el penthouse se entrega completamente amoblado con mobiliario y equipamiento de primeras marcas internacionales.
Entre ellas figuran Roche Bobois, Polygon y puertas Bauhaus. Además, se utilizaron mármoles importados, cuarcita sudafricana y griferías Hansgrohe en distintos ambientes.
Ragolia aclaró: “El nivel constructivo está claramente por encima del promedio del mercado premium argentino”.
Los baños fueron revestidos íntegramente en mármol y se complementan con pisos italianos y sistemas de ducha con múltiples salidas de agua. La cocina, en tanto, incorpora mobiliario de diseño italiano y equipamiento integrado.
La master suite ocupa buena parte del nivel privado y cuenta con vestidor de gran tamaño, doble vanitory, hidromasaje y revestimientos en mármol Griggio y mármol blanco griego.
En el último piso aparece uno de los sectores más impactantes del inmueble: un rooftop privado con quincho vidriado de 10 metros de largo, parrilla, barra orientada al río, comedor para 10 personas, terraza con deck e hidromasaje exterior.
El valor de vivir frente al río
El complejo Al Río se transformó durante los últimos años en uno de los puntos más cotizados del corredor norte. Su ubicación frente al Río de la Plata, sumada a la conexión inmediata con la Ciudad de Buenos Aires, elevó el valor de las propiedades premium de la zona.
“Vicente López logró posicionarse como una alternativa de alta gama para compradores que antes concentraban la búsqueda exclusivamente en Puerto Madero o ciertos barrios de CABA como Palermo, Belgrano o Núñez”, señaló Mariana Lucángeli, arquitecta y especialista en Real Estate.
La experta explicó que el cambio de hábitos posterior a la pandemia impulsó una mayor demanda por unidades con vistas abiertas, espacios exteriores y amenities de escala hotelera.
Indicó: “Hoy el segmento premium busca experiencias más completas. Ya no alcanza solamente con metros cuadrados. El comprador de alta gama quiere privacidad, seguridad, diseño y conexión rápida con la Ciudad”.
Dentro de ese escenario, Al Río ganó protagonismo como una nueva centralidad urbana en Vicente López. El complejo combina torres residenciales, oficinas corporativas y espacios comerciales sobre un predio conectado con Del Libertador y General Paz.
Además, el proyecto incorporó amenities pensados para un perfil de usuario de alto poder adquisitivo. Entre ellos aparecen pileta cubierta climatizada, piscina descubierta, gimnasio completo, spa, sauna, SUM, microcine, kids zone, laundry y seguridad 24 horas.
“El sistema de seguridad es uno de los grandes diferenciales del complejo. Tiene control de accesos, vigilancia permanente y un entorno extremadamente cuidado”, agregó Ragolia.
Un mercado pequeño pero cada vez más activo
El segmento de propiedades de ultra lujo todavía representa una porción reducida del mercado argentino, aunque los brokers especializados aseguran que existe demanda concreta para este tipo de inmuebles (de hecho en CABA, hace poco el magnate Peter Thiel pagó US$12 millones por una vivienda en Barrio Parque).
Según Ragolia, gran parte de las consultas provienen de empresarios locales, perfiles vinculados al mundo financiero y compradores extranjeros que observan oportunidades de valor en Argentina.
“Es un público que no analiza solamente ubicación o cantidad de metros. Evalúa experiencia integral, diseño, amenities, privacidad y posicionamiento dentro del mercado”, explicó.
El especialista agregó que propiedades de este nivel son muy difíciles de replicar por ubicación, escala y costo de construcción. “Dentro del GBA prácticamente no existe otra unidad comparable”, afirmó.
Lucángeli coincidió en que el corredor norte ganó peso dentro del mercado premium argentino gracias a desarrollos de usos mixtos y proyectos de arquitectura contemporánea.
“La combinación entre cercanía con CABA, visuales abiertas y proyectos de gran escala elevó el posicionamiento de Vicente López (allí hay zonas que son más cotizadas que San Isidro y Tigre, por encima de los US$4.500 por m2) dentro del segmento de lujo”, analizó.
Y Lucángeli concluyó: “Hoy los compradores de ultra alta gama priorizan calidad de vida, vistas, amenities y conectividad. Proyectos como Al Río lograron reunir todos esos atributos dentro de una misma propuesta residencial”.
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