lunes 28 de septiembre de 2020 - Edición Nº470

Negocios | 7 abr 2020

Inversiones

El blue, ¿levantará al mercado?

Frente a la disparada del dólar paralelo, los bienes inmuebles comienzan a seducir a ahorristas



Como todo momento de crisis, algunos stocks crecen al calor de la necesidad de aquellos que quedaron del lado más oscuro del mostrador; y mientras existen quienes tienen la necesidad de vender, ganan aquellos a los que el momento los encuentra líquidos en dólares y con paciencia.

Como sucede con los autos que están viviendo un fuerte veranito producto de la gran brecha que se ha generado con la disparada del blue, los bienes inmuebles están comenzando a seducir a los ahorristas y crecen las consultas en las inmobiliarias y las transacciones privadas.

La paradoja quiere que dos de los sectores más golpeados por la pandemia -concesionarias e inmobiliarias- tienen hoy un rebote, que durará lo que el Gobierno permita. Subirá la cotización del retrasado dólar oficial o con instrumentos del Banco Central logrará que bajen el paralelo. Caso contrario el mismo mercado cerrará las persianas. Una golondrina no hace verano, y todo indica que será un crecimiento en W para ambos sectores

“Respecto de la actividad de los desarrolladores inmobiliarios, debemos decir que no es regular y debe dividirse. Hay un segmento que está vivo y es básicamente para aquellas personas que apuestan a las inversiones en pozo y para esa gente que tiene un flujo de dinero excedente pero no tiene el total del capital como para comprar una unidad. El que lo tiene la compra. El que no la tiene le conviene ingresar al pozo al costo a través de un fideicomiso u otra figura jurídica. Ese segmento, durante la cuarentena, se vio afectado. Aquel segmento que ha estado comprando unidades en zona uno y que está stockeado en dólares hoy tiene un escenario muy favorable, porque los inmuebles estaban muy bajos medidos en dólares. La historia del país dice que se van a recuperar en dólares y es un momento extraordinario para entrar en ladrillos, y si el desarrollador es confiable es una muy buena oportunidad. Además no hay muchas otras opciones de inversión a la vista”, describió el arquitecto y desarrollador Gastón Grand a Dos Florines.

OPORTUNIDAD

Estos momentos reaparecen cada tanto en el país y todos conocen cómo funciona. El que tiene dólares es mano y reparte las cartas. Puede conseguir pesos en el mercado informal o bien negociar en dólares, ya que sus ahorros se incrementaron en relación a las propiedades que se convierten hoy en un bien transable a muy bajo precio.

Dice Grand que las propiedades se ajustan por inflación mientras que el dólar se desmarcó de todas las variables razonables, llegando la brecha a rozar el 100%.

Esto lo confirma el corredor inmobiliario Florencio Bogado, quien confirmó que algo ha comenzado a moverse, al menos en las consultas y las empresas se entusiasman con la confirmación de la tendencia, que los sacaría de la mera administración de alquileres, como sucede hoy día.

“Están apareciendo algunos interesado en inversiones, pero como pasa con aquellos que tienen situación de poder buscan la chancha y los 20, y con poquitos dólares quieren llevar inmuebles con muchas ventajas que los vendedores no están dispuestos a entregar. En estos momentos siempre el vendedor es el que acepta mejorar las condiciones de venta para poder realizar la operación”, precisa el corredor inmobiliario.

Asegura Bogado que, es ley en estas coyunturas acordar las operaciones en un promedio del dólar blue -es decir la mitad de la diferencia entre punta vendedora y punta compradora- lo que a precio de este jueves 21 de mayo rondaría los 120 pesos por dólar.

Ante la pregunta de quién es el que está moviendo las primeras fichas, asegura que se tratan de inversores medianos, aquellos que buscan uno o dos ambientes en zona céntrica o casitas para la clase media fuera de bulevares. “Podríamos decir que aparece el ahorrista mediano dolarizado, que buscan oportunidades, no tienen algo en mente, sino que preguntan qué hay. Los grandes inversores aún no han aparecido, al igual que las operaciones de campos que directamente han desaparecido, quizá por mucho tiempo”, subraya Florencio Bogado.

OFERTA Y DEMANDA

En este sentido, Gastón Grand, refuerza el concepto asegurando que las unidades ya construidas casi no se han movido. “El metro cuadrado en Paraná está casi en igual cotización que la última devaluación y con los mismos dólares comprás más metros o de mejor calidad. A diferencia de los autos, los inmuebles tienden a incrementar su valor en dólares, al tiempo que la economía se va recuperando. Una inversión en ladrillos está en el piso y tiene todo para subir”, reseña Grand.

En este marco, el arquitecto va un poco más allá y describe el escenario de la oferta, que por los problemas generados por la cuarentena no se ha incrementado en los últimos meses y las constructoras están a la espera de la regularización de los protocolos para normalizar la actividad.

“Durante la cuarentana se han generado problemas que tienen que resolverse y gracias a Dios estamos en esta provincia (Entre Ríos) que tiene pocos casos y hace muchos días que no tenemos ninguno. Por un lado hay gran riesgo que si un trabajador en una obra se contagia -así sea el segundo ayudante de un sanitarista-,va a dejar a toda la obra en cuarentena, porque salió un decreto de Jefatura de gabinete de la Nació que habilita a algunas provincias, entre ellas la nuestra, pero requiere la reglamentación del Gobernador”, adelantó el arquitecto.

Uno de los aspectos a definir -continúa Grand- es quién va a actuar como agente de contralor y cuáles serán las exigencias a requerir a las constructoras. “Por lo tanto sólo hay un nivel de pacto entre Uocra y las empresas, pero ninguno de los dos son el Estado, por lo tanto, sería razonable que aparezca la figura de un profesional en higiene y seguridad que sea el que elabore los protocolos para cada obra, atendiendo los lineamientos generales de Nación. “Se podría aislar un grupo, por ejemplo si fuera un edificio, de tal piso para arriba, o de tal piso para abajo. Porque si se enfermara alguien, las ART no cubren, y sólo cubren a la persona que está contagiada, y las empresas les tienen que seguir pagando los salarios”, precisó el profesional.


Fuente: Dos Florines

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